Centro de incubación y nursería

Durante años hemos alternado períodos en los que promovemos la incubación natural con períodos en los que recolectamos los huevos y procedemos a su incubación artificial en nuestras incubadoras DISRUPTIVE. La incubación artificial nos permite aumentar la productividad del centro de cría tanto por el estímulo a la reposición de puesta que supone, como por el incremento de la viabilidad final de los huevos fértiles. De otra parte, también resulta conveniente limitar el número de puestas por año y potenciar las conductas de cría de los progenitores, posibilitándoles criar por sí mismos a los polluelos. A día de hoy, más de dos mil polluelos han nacido en nuestras incubadoras.

Esta intensa actividad en cuanto a la incubación artificial y a la cría manual desde el primer día se refiere, nos ha permitido desarrollar y estandarizar protocolos, técnicas, instrumental y alimentos específicos que nos permiten obtener unos elevadísimos ratios de eclosión y viabilidad de los polluelos. Nuestros ratios habituales de eclosión de los huevos fértiles son siempre superiores al 95%; la viabilidad de los polluelos nacidos es prácticamente del 100%.

Incubar artificialmente supone tener que criar a polluelos recién nacidos, con necesidades alimentarias y ambientales específicas y con poco margen de error. Los primeros días son de vital importancia para los bebés: de un correcto arranque en el crecimiento depende su fortaleza, viabilidad y desarrollo posterior.

Garantía

Las determinaciones por PCR y la revisión veterinaria correspondiente, nos permiten garantizarte que el joven yaco está completamente sano cuando sale de nuestras instalaciones.

Confort térmico

Durante su estancia en la nursería de primera edad resulta esencial el correcto manejo de la temperatura. Utilizamos criadoras y estantes termoregulados de diseño propio que nos permiten proporcionar el máximo confort a los polluelos.

Como es lógico utilizamos los alimentos que hemos desarrollado y perfeccionado durante años. Inicialmente y hasta los 7 días de edad les damos nuestra Leche de Buche, después hasta los 20-25 días seguimos con la Papilla Neonatal y, a continuación y hasta el destete, suministramos la Papilla Alta Energía. Cuando son los propios progenitores quienes realizan todo el proceso de incubación, extraemos los bebés del nido cuando tienen alrededor de 10-12 días de edad.

Los bebés permanecen en la sala neonatal hasta los 30 días de edad aproximadamente, momento en el que son trasladados a la sala de mostradores , donde poco a poco van siendo integrados a nuestro programa de enriquecimiento ambiental y socialización. También es en esta fase cuando les introducimos la comida sólida: pienso Omega, fruta y verdura.
Una vez que inician los primeros vuelos, los jóvenes yacos pasan a la sala de voladeras, donde podrán ejercitar sus habilidades motrices.

Aunque las aves de nuestro centro están libres de enfermedades, a cada uno de los bebés se le toma una muestra sangre para analizarla y poder certificar que están libres de psitacosis y de PBFD (enfermedad del pico y las plumas de las psitácidas). Esta misma muestra de sangre se utiliza también para realizar el sexaje por ADN.

Habitualmente, los loros permanecen en la nursería hasta al momento de su venta a los 3 o 4 meses de edad. En este momento los polluelos ya han sido iniciados en el entrenamiento básico.